Un restaurante y dos mujeres (de la mano)Nunca me había detenido a pensar que la calidad del servicio al cliente puede ser peor para quienes son homosexuales, pero al parecer a veces la orientación sexual define el nivel del servicio.

Este es el caso de la lectora Laura Rojas, quien fue hace unos días a Pizza Hut (Plaza Decosure) con su pareja, otra mujer.

“Nos trataron bien hasta que la señora nos sirvió los refrescos y vio que estábamos de la mano. Desde ese momento, la atención cambió. La mesera seguramente dijo algo y los meseros y la supervisora estaban riéndose mientras nos veían comer.

Después de que nos llevaron la pizza, no nos volvieron a atender. Tuve que levantarme para pedir más refrescos porque no venían a nuestra mesa. Tres personas me vieron levantando la mano y me ignoraron.

De mal humor, me levanté y fui a la caja… Le dije a la supervisora que me molestaba que no nos atendieran y lo que dijo fue: ‘¿Y qué es lo quiere?’ Le dije: ‘Pagar, o es que la plata gay en este restaurante no sirve?’

Los encargados del proyecto San José-Caldera han atribuido los atrasos de los primeros días a los conductores, porque supuestamente no llevan menudo; sin embargo, el caos que describe el lector Carlos Montes sugiere que los conductores no son el problema:

“Ayer hice una fila bárbara en el nuevo peaje a Escazú. Tras de que había una presa, las plumas o agujas estaban mal ajustadas y golpeaban los carros. Golpeó el mío y el de otro señor y los empleados del peaje me dijeron que ya había pasado varias veces.

La vestimenta hace la diferencia para muchas cosas y recibir buen trato en un comercio a menudo es una de ellas.

Ariana Rojas contó que su esposo debía cancelar 1,54 colones en una tarjeta de crédito de CITI. Puesto que no hay monedas para pagar ese monto, hizo varias llamadas para que se anulara el cargo. La respuesta fue que debía pagar con cinco colones y el banco se dejaba la diferencia.

logo_todo_terrero1Noticia — El ICE planea “robarse” los más de 80.000 clientes de Racsa, según una propuesta bajo estudio publicada hoy en La Nación.

Todos los servicios de atención al cliente los realizaría el ICE, desde trámites y averías hasta los cobros.

La idea es que Racsa se dedique a ser “desarrollador de servicios en línea”, o “constructor de infraestructura” o “en un comercializador internacional de los servicios del Instituto”… O sea, como dicen, lo más seguro es que quién sabe.

Anécdota — Hice una trasnferencia SINPE el lunes, en minutos el banco me envió la confirmación por correo electrónico y me olvidé del asunto.

Ayer, me dicen del lugar donde esperaban el dinero que el depósito no aparecía en la cuenta del Banco de Costa Rica.

Hoy, llamo a HSBC para preguntar qué pasó y me explican que hubo un “problema de comunicación” y la transferencia no se realizó, por lo que tengo que volver a hacerla.