Por Jorge Mora Venegas.

Imagen ilustrativa.

El viernes 6 de julio mis tías se dirigieron hacia el PriceSmart de Curridabat.

Allí, entre otras cosas, compraron un cangrejo enlatado.

Una vez en la casa, procedieron a cocinar dicho cangrejo y, para sorpresa de todos en la casa, se empezó a soltar un desagradable olor a podrido.

Revisamos la lata recién comprada y la fecha de vencimiento decía 10-01-2012.

Foto: Carol Adams. Imagen con propósitos ilustrativos.

Ante el caso de Ervert Knohr, quien dejó a su perro en una veterinaria y al regreso lo encontró con heridas y los ojos hinchados, Quienpagamanda.com conversó con Ileana Céspedes, coordinadora del  Programa de Bienestar Animal de Pequeñas Especies del Servicio Nacional de Salud Animal (Senasa), sobre qué opciones tienen los clientes.

El caso que cuenta aquí Ervert Knohr es un lamentable recordatorio de que no todo el que trabaja en una veterinaria tiene el entrenamiento y/o la vocación para trabajar con animales, ni siquiera para algo sencillo como bañarlos.

Precisamente por ello la cadena PetSmart, en Estados Unidos, tiene amplias ventanas que permiten a los dueños y a cualquier persona observar mientras los empleados bañan o cortan pelo y uñas.

Si en su veterinaria no le permiten observar, quizá es hora de buscar otro sitio más transparente.

Por Natalia Arce.

Imagen ilustrativa.

El pasado 3 de febrero me dirigí a Beso Restaurante en Sabana Sur, con cita en mano junto con mi madre y mi hermana, pues quería realizar mi baby shower en ese lugar.

Cuando llegamos, el administrador del restaurante y único con la potestad de negociar una posible reservación, se había ido a sabiendas de la cita.