Por Christian Cárdenas

Foto: Les Powell. Imagen ilustrativa.

Esta situación que voy a contar me ha sucedido dos veces que he ido con mi esposa y mi hijo de tres años y siete meses a McDonald’s Pinares, en el Centro Comercial Momentum.

Siempre tratamos de llevar a nuestro hijo para que se coma una cajita feliz, pero sobre todo para que juegue en el play, uno de los más grandes atractivos para nosotros los consumidores.

Por Carlos Saborío.

Imagen con fines ilustrativos

El 1 de marzo fui a conocer, con mi novia, el nuevo restaurante de Chichis ubicado en la entrada del PriceSmart de Heredia.

El lugar se veía con buenos acabados, en general, al igual que las instalaciones. Sin embargo, a la hora de recibir lo que ordenamos, salió una cucaracha debajo del servilletero, por lo cual llamamos al mesero inmediatamente.

Por Natalia Arce.

Imagen ilustrativa.

El pasado 3 de febrero me dirigí a Beso Restaurante en Sabana Sur, con cita en mano junto con mi madre y mi hermana, pues quería realizar mi baby shower en ese lugar.

Cuando llegamos, el administrador del restaurante y único con la potestad de negociar una posible reservación, se había ido a sabiendas de la cita.

Por Christopher Vega Alfaro.

Foto: Christopher Vega. Este es el sándwich que ordenó el consumidor.

Hace varias semanas me quejé de la mala presentación de las alitas de pollo del restaurante Pollo Sus Amigos, en Heredia, que varias personas y yo habíamos ordenado.

Es cierto que se me ofreció la oportunidad de hablar con el gerente, pero preferí no hacerlo y dar una oportunidad más, pues pensé que fue un error del momento.

Por Melissa Arroliga.

Imagen ilustrativa.

No hay que ir nunca al restaurante “Leche Agria” en Quepos, Matapalo, porque resulta que si no te gusta el servicio, te pegan en la cara, literalmente.

El domingo 19 de febrero, fuimos a almorzar a este restaurante y nos dieron un pescado entero que no tenía nada de carne y lo devolví. Duraron 25 minutos en traernos la comida.