Karina Solano pagó c80.000 esta semana por la reparación de una refrigeradora Atlas que se encontraba en garantía porque no encontró el recibo, aunque cuando hizo el  reporte le “mencionaron que en el sistema se registraba con garantía”. Ese es uno de los grandes “cuentos” de muchas empresas en Costa Rica. Sin recibo, no se cambia mercadería ni se validan garantías.

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El siguiente es un extracto de la sentencia dictada este mes por el Tribunal Primero Civil de San José, que condenó a KFC a indemnizar con ¢1 millón a la estudiante Natalia Carrillo Zamora, a quien en el 2008 esa cadena de restaurantes le vendió un biscuit con una cucaracha incrustada.

Vale la pena leer el razonamiento de los jueces, quienes dejan claro que no basta con devolver el dinero o cambiar el producto en mal estado cuando se causa un daño al consumidor, en este caso “las ganas de vomitar” que sufrió la joven cuando tocó la cucaracha incrustada en el biscuit.

El proceso sumario de protección al consumidor fue planteado por el abogado Alberto Castillo, quien se especializa en temas del consumidor.

Un extracto de la sentencia:

“De acuerdo con nuestra legislación, todo bien que se venda debe estar implícitamente garantizado en cuanto al cumplimiento de los estándares de calidad y lo requerimientos técnicos que por razones de salud establezcan las leyes y reglamentos y las normas respectivas dictadas por la Administración Pública (Artículo 40 de la LPCyDEC). Tal como lo establece la Ley, el comerciante debe responder concurrentemente e independientemente de la existencia de culpa (responsabilidad objetiva), si el consumidor resulta perjudicado por razón del bien o servicio.

garantias

Cuando un cliente paga por un teléfono, una computadora o un electrodoméstico, paga para resolver una necesidad inmediata. No dentro de una semana, un mes, o tres meses.

Lamentablemente, la mayoría de los comercios en Costa Rica incurren en una práctica que burla la necesidad insatisfecha del cliente.

Si el aparato adquirido presenta problemas y requiere reparación, el cliente se queda sin aparato y encima sin el dinero para resolver su necesidad en otro comercio.

Las reparaciones pueden tardar desde días hasta meses, pues en ocasiones los aparatos salen de la reparación en mal estado o vuelven a presentar problemas muy poco después.

En otros países, en ese tipo de situaciones procede devolver el dinero, sustituir el aparato por uno nuevo o entregar un aparato temporal mientras se realiza la reparación.

La siguiente historia muestra lo que pasa cuando los términos escritos de la garantía de un negocio benefician más al negocio que a quien recibe la garantía…

El consumidor Ernesto Quesada relata:

“El 19 de diciembre pasado estaba comprándole a mi hijo de15 años el lector de MP3 que deseaba y se me ocurrió hacerlo en Importadora Monge Cartago. Cuando ya me había decidido por el modelo que me pareció mejor, el vendedor me ofreció un teléfono celular.

“Como el mío cumplía en ese diciembre dos años de uso decidí aceptar el ofrecimiento y en lugar de comprar al contado lo que buscaba hice una compra al crédito por esos dos artículos más un DVD nuevo. Al llegar a la casa activé mi flamante teléfono nuevo y todo estuvo en orden hasta que intenté enviar un mensaje de texto. No fue posible!!!!

La f41 días reparando una batidora...rase publicitaria “A Importadora Monge le tengo fe” no parece muy convincente cuando se escuchan las experiencias que han tenido múltiples consumidores. Esta semana en el blog, varios de ellos cuentan las pesadillas que han tenido que pasar en ese negocio cuando los aparatos que compraron salieron malos.

“Mi nombre es Rebeca Alvarado Bedoya. Compré una batidora marca Oster en Importadora Monge de Avenida Segunda. Solicité la garantía porque empezó  a fallar y duró 41 días en el taller hasta el jueves 29 de abril que me la devolvieron. El sábado 1º de mayo fui a retirarla. Aparte del pésimo servicio que me brindaron,  retiré la batidora y al  llegar a mi casa me encuentro con la sorpresa que las aspas no encajan con la batidora. Hicieron el arreglo mal con un repuesto de otro tamaño, lo cual evidencia que ni siquiera lo probaron…