Imagen ilustrativa.

Ni el Banco Citi, ni Addictive Entertainment Group (hoy llamado Addictive Productions 4U) ni SpecialTicket se hicieron responsables en la devolución del dinero a un consumidor luego de la cancelación del evento del extenista profesional Andre Agassi.

Le correspondió a Addictive Entertainment Group la organización de la actividad, la cual fue pospuesta varias veces y, finalmente, cancelada en agosto del año pasado.

Por Keyner Araya.

Este es uno de los comprobantes de pago, por la compra de entradas que hizo el consumidor.

A mediados de año (en el 2011), se iba a realizar una cuadrangular internacional de fútbol entre Saprissa, Alajuela y dos equipos extranjeros.

Pero, al final, la actividad se canceló y se procedió a la devolución de los dineros. Sin embargo, el emisor de la tarjeta de crédito que utilicé (Banco Popular) hasta este momento sigue poniendo “peros”, solicitando una carta de parte de la empresa organizadora, la cual no dio ningún dato para contactarlos y, aunque conseguí un correo de esa empresa, nunca tuve respuesta.

Ahora resulta que al FIA solo entran políticos con invitación especial. Y ¿los demás? Que se queden con las entradas por las que pagaron en la mano, como le pasó a Kira Manhartsberger. Para echarle sal a la herida, cuando ella pone la queja en la página de Facebook del FIA, los organizadores se la borran.

El mensaje de Kira:

“Hola Hazel. Me encuentro muy indignada ya que una amiga y yo compramos entradas para ir a ver al Ballet de España hoy, pues resulta que ahora solo pueden entrar políticos con invitación especial, entonces quieren que uno utilice la entrada el viernes, día que yo no puedo y, además, es el concierto de Rosario Flores.

El concierto de Metallica fue increíble y quizá el mejor que recuerdo en el país. Aparte de la calidad del grupo, la organización en general me pareció buena aunque sin duda le quedan algunos detalles pendientes para el próximo.

Para quienes entramos poco antes de las cinco de la tarde, el ingreso fue muy ordenado y adentro del estadio había seguridad por todos lados (varias veces durante el concierto los vi sacando arrastrados del centro de la gramilla a muchachos descompuestos).

Sin embargo, sé que ese no fue el caso para quienes estaban ahí cuando se abrieron las puertas o para quienes se vieron atrapados en el zafarrancho de las 8:00 p.m., a quienes no se les permitió entrar a tiempo y por poco se quedan con tiquete en mano y las ganas de entrar. Una falta de seriedad…