Hace ya buen rato que no escuchaba algo tan increíblemente cínico y tenía que venir de un banquero.

A raíz del nuevo reglamento de tarjetas de crédito, leí por ahí a un banquero quejándose de que ya no se les permite incurrir en el acoso de terceros para cobrarle a los deudores morosos.

Según la lógica del señor, uno de los problemas del reglamento es que “un moroso suele esconderse, y, si no se le puede localizar por medio de terceros, no se le puede cobrar.”

Es decir, según la visión de mundo del estimable banquero, los terceros, entiéndase familiares, amigos, socios, jefes, etc. de un deudor moroso, no son ciudadanos o seres humanos libres, sino fichas que deben estar siempre disponibles al llamado de los banqueros para ir a hacerles el trabajo y, encima de todo, de gratis.

La tercera parte de los lectores del blog que respondieron la encuesta “Los mejores y peores en servicio al cliente del 2009” señalaron al ICE como la institución con el peor servicio al cliente en el sector público.

Antes de que salga algún fanático de la Iglesia de los Santos del ICE diciendo que cualquier crítica que se haga es una conspiración para destruirlo porque -o sea- el ICE no podría nunca jamás hacer nada mal, hago dos aclaraciones.

Nadie está diciendo que el ICE haga todo mal, que sea una carga para el desarrollo del país o que sea mejor cambiarse a cuanto operador de telecomunicaciones entre al mercado (esto último habrá que verlo).

Mauricio González le envió esta carta a Amnet después de que la empresa al parecer lo “agarró de maje” -como decía mi abuelito- y desea compartirla para que se cuiden antes de suscribirse a ese servicio. Les recomiendo leerla…

“Señores Amnet,

Luego de ser cliente de Amnet por muchos años tanto en mi casa como en mi oficina, me siento particularmente decepcionado con lo que me sucedió recientemente, pues siento que se me engañó vilmente.

Teléfonos del ICESi después de leer la pesadilla que está pasando el Sr. Jorge Vargas Acuña usted se arriesga a comprar un celular Huawei en el ICE, después no diga que nadie se lo advirtió.

“El día 18 de diciembre compré en dinero efectivo un teléfono al ICE marca HUAWEI. Mi alegría era mucha ya que finalmente pude migrar mi número TDMA a la nueva tecnología. Mi número celular que por 18 años conservé finalmente podría operar en un 3G.

Al llegar a la casa con el nuevo aparato y luego de leer las instrucciones, lo conecté a mi computadora descargando el software exitosamente. Al intentar comunicarme con el teléfono comenzaron los primeros problemas. Esto no fue posible. Pensé que quizás debía estudiar más para que operara. Al iniciar la operación y uso del mismo noté que al tocar el dígito elegido me aparecía otro no deseado. Nunca pude ingresar los números entrantes al registro y el problema de tacto digital se fue agravando en los dos días siguientes, al punto que si pedía el directorio me mandaba al sistema de Internet.