Una noche para olvidar en el Bar Nena, narra cliente

Por Luis Fernando Pérez Araya.

Imagen ilustrativa.

El sábado por la noche fui, con un grupo de amigos, al famoso bar juvenil Nena, en San Pedro.

Nosotros somos de edades desde 25 hacia arriba y visitamos el lugar por una despedida de una amiga.

Mi novia se antojó de comprar una Smirnoff y el costo por la botella fue de ¢2.000.

Andábamos limitados de dinero, por lo que no queríamos gastar de más.

El muchacho del bar, por error, cobró ¢20.000 de la cuenta de mi novia y el administrador escondió la tarjeta después de la equivocación.

Luego de percatarse de lo sucedido, mi novia lo trató como inepto por el yerro cometido y él la insultó varias veces al oído.

Esto no se le hace a  una dama, por lo que yo de inmediato le llamé la atención y él se enfrentó conmigo.

Al final, luego de ver al grupo con el que venía, el muchacho llamó a un guardia para que nos sacara del bar.

Perdimos los ¢20.000 y ahora tenemos que ver qué hacemos con el banco.