Carro salió peor de que lo entró, dice cliente de Subaru

Por William González Arauz.

Imagen con fines ilustrativos.

En julio del año pasado llevé mi vehículo a la agencia Subaru, pues presentaba un fallo en el aire acondicionado.

Tuve que dejar mi carro por una mayor cantidad de días de los que ellos inicialmente me indicaron que les tomaría reparar el daño.

Obviamente, tuve que andar detrás de ellos y tener aireadas conversaciones para poder tener de regreso el vehículo.

Sin embargo, a los días el carro volvió a fallar en el mismo aspecto.

Como mi malestar por lo ocurrido fue tal, decidí darme un tiempo antes de volver a vivir el calvario de llevar mi carro a esa agencia.

Como no quería que alguien más me viera el carro para que luego ellos no se desligaran de su responsabilidad, me las tuve que ingeniar durante todo el invierno sin aire acondicionado.

Para el 20 de abril del presente año, decidí volver a la agencia para la segunda parte de la historia de terror.

En esta ocasión, no solo no se me arregló el problema, sino que el carro me lo devolvieron sin aire acondicionado, tres días después de lo acordado, sin los halógenos funcionando y con una jugosa factura de ¢22.000 por la pieza que, según ellos, arreglaba mi problema aunque claramente no lo hizo. Una vez más fue mal diagnosticado.

Un representante de la agencia, ante mi malestar de haber estado en el día de la supuesta entrega de mi vehículo (pues tuve que estar desde las 10:00 a.m. y salir de las instalaciones hasta las 3:00 p.m.), notó que algo pasaba conmigo.

Una semana después me contactó para preguntarme qué había sucedido, esto no por los controles de calidad que deberían de tener, sino por un fuerte comentario realizado en el Facebook oficial de la agencia.

Él me ofreció las disculpas del caso, pero ninguna solución al respecto.

Al 5 de julio del 2012 seguía sin saber de la agencia y mi aire acondicionado seguía sin funcionar.

Lastimosamente, tendré que esperar hasta tener ganas de lidiar una vez más con ellos y, claramente, tener que dejar mi carro por “n” cantidad de días, cosa que me afecta tremendamente por las distancias y el uso que le doy al vehículo.

Es una lástima no tener más lugares autorizados para poder llevar mi carro.”