Hooters calculó mal cuenta y “encerró” a clientes que se negaron a pagar excedente, denuncia consumidor

Por Daniel Monge Ulate.

Imagen ilustrativa.

El martes 12 de junio un grupo de amigos y mi persona fuimos al restaurante Hooters, ubicado en San Pedro.

Al irnos, cada uno fue a pagar lo que se había comido, ya que en dicho lugar no dejan dividir cuentas.

Cuando todos terminamos de cancelar, nos llevamos la sorpresa de que había un excedente de ₡40.000, que no se había consumido.

Después de hablar con todos los encargados, desde la jefa de saloneras hasta el gerente, que solo se dignó a darnos el nombre (Daniel), no sé si por miedo o por arrogancia, decidieron que la única forma de que pagáramos iba a ser dejándonos encerrados en el local contra nuestra voluntad.

Además, llamaron a la policía como si fuéramos ladrones que lo único que queríamos era “estafar” a la multinacional franquicia.

Uno puede entender la preocupación de ellos, pero nosotros no nos merecemos este tipo de trato.

El local para este entonces estaba ya más vacío, pero igual fue vergonzoso, aún más después del show que montó el guardia de seguridad de trabar la puerta y de aplicar el uso de la fuerza para impedir que uno de nosotros saliera.

Montaron un verdadero circo a costa nuestra.

Unos 30 minutos después de que nos prohibieran la salida, llegó la policía, ¡cinco oficiales con todo y la famosa “perrera”!

Solo Dios sabe qué les dijeron para que llegara todo eso.  Al final, los oficiales tomaron algunos de nuestros datos y nos dejaron ir; después de que hicieron una gran escena en el local. Salimos sintiéndonos como ladrones.

Yo la única pregunta que le tengo a los dueños de la franquicia de Hooters es: ¿Así les enseñan a sus gerentes a tratar a sus clientes? Lo digo porque, ignorando los ₡40.000, la cuenta fue de unos ₡179.000.

Algo sí está claro, Hooters (tanto el restaurante de San Pedro como el de Escazú) está vetado de nuestra lista de lugares por volver a visitar.

No somos ese tipo de personas que gustan ser tratados como ladrones después de que todos y cada uno de nosotros pagó honestamente lo que consumió.

Tal vez es hora de empezar a ver para dentro y, para evitar incidentes futuros, dejar separar cuentas o aplicar el ideal de cuenta servida, cuenta pagada.

En algunos casos es más cómodo y menos estresante, además de que se evitan este tipo de malentendidos.