El “infierno” que hay que vivir al lidiar contra la burocracia del ICE

Por Mario Peña.

Imagen con propósitos ilustrativos.

Recientemente, tuvimos un gran inconveniente en la sucursal de Kölbi  (ICE) en el Paseo de las Flores.

Me presenté, junto con mi novia, al local para adquirir un servicio de Internet móvil nuevamente (solo el servicio y chip), pues cuento con un dispositivo que el mismo ICE me vendió tiempo atrás por un servicio que suspendí por la mala señal.

Sin embargo, por cuestiones de trabajo, me vi en la necesidad de adquirirlo nuevamente, teniendo un poco de fe en nuestra institución de telecomunicaciones.

A continuación narro lo sucedido:

Mi novia fue por un servicio nuevo de dos megabyte, después de esperar un ridículo tiempo. A estas alturas de la competencia no tienen suficiente personal para atender a la gente. Ridículo un martes de Semana Santa, no me quiero imaginar los demás días.

La atendió un funcionario, a quien se le indicó que solamente deseaba adquirir el servicio, que solo brindara el chip, pues ya contaba con el DataCardReader.

Resulta que exigían llevar el dispositivo porque necesitaban ver el número de serie del Datacard Reader, lo cual simplemente brindé por teléfono y por fotografía.

Sin embargo, el funcionario se negó a darnos el servicio a menos que tuviéramos el DataCardReader.

Nos salió con un cuento de que si el dispositivo fuera robado y no sé qué más, ellos no podrían brindar el servicio, cosa con la que estoy de acuerdo.

Como tal, este servicio puede ser usado en el DataCardReader o en una computadora portátil con 3G reader chip como algunas computadoras de uso empresarial, una tablet, etcétera. Ese detalle es innecesario.

Según se puede verificar en el mismo sitio web de Kölbi, no se solicita tener el dispositivo consigo a la hora de comprar el servicio, pues el cliente cuenta con varias opciones para adquirirlo basado en la tabla de compatibilidad de la Superintendencia de Telecomunicaciones (Sutel).

El DataCardReader que tengo no se encuentra ligado a ningún otro servicio, fue cancelado al ICE el día que se adquirió unos meses atrás, tal y como se le explicó al funcionario claramente. De todas formas,  el sistema del ICE les permite buscar el  número de serie IMEI para verificación.

La historia no termina acá. Como ya era mucho el enredo y el funcionario que nos atendió no tenía disposición, pedimos que llamaran al gerente de la tienda, quien no se encontraba.

Todo el enredo tomó más de una hora y el gerente no apareció. ¡Qué dichosos con esas dos horas de almuerzo!

Como no apareció el señor gerente, pedí que, por favor, me entregaran copia escrita de que el cliente tiene que estar con el dispositivo en la mano en la agencia para poder vender el servicio.

Luego de hacer esa solicitud, pasaron a mi novia a la plataforma pues dijeron que iban a hacer una excepción. ¡Qué coincidencia!

Como nos tocó otro funcionario de gobierno prepotente, se le explicó lo de la excepción que estaban haciendo y este otro funcionario de plataforma le dijo a mi novia: “El que la atendió es quien tiene que hacerle la excepción”.

Ahí las cosas se pusieron mal y, finalmente, fue atendida por un joven quien, muy amablemente, cumplió su trabajo como debió, para lo que le pagan.

Claramente, estamos ante una situación de funcionarios incompetentes no aptos para servicio al cliente, poco informados de los propios procedimientos de la empresa para la que trabajan o, simplemente, la Institución está entorpeciendo la estabilidad de su propio negocio con políticas ridículas que, además, no están explícitas en ningún lado de su sitio web y que pueden ser utilizadas legalmente contra ellos.

Procederé a presentar una denuncia en la Sutel en los próximos días y, si puedo llegar más allá,  lo haré.

Ya es suficiente de que la gente sea tratada como les dé la gana por un servicio que para mí es necesario para realizar mi trabajo.

El servicio que solicité no es para ver You Tube ni Facebook, es una herramienta primaria para realizar mi trabajo día a día.