Niño fue por cajita feliz a McDonald’s y salió llorando

Por Christian Cárdenas

Foto: Les Powell. Imagen ilustrativa.

Esta situación que voy a contar me ha sucedido dos veces que he ido con mi esposa y mi hijo de tres años y siete meses a McDonald’s Pinares, en el Centro Comercial Momentum.

Siempre tratamos de llevar a nuestro hijo para que se coma una cajita feliz, pero sobre todo para que juegue en el play, uno de los más grandes atractivos para nosotros los consumidores.

En dos ocasiones, la última el domingo 11 de marzo, cuando tratamos de ingresar al play, una empleada del restaurante nos dijo que no era posible porque se iba a desarrollar una fiesta de cumpleaños.

Según el reglamento, que inclusive está pegado en la entrada del play, este es de uso de todos los niños del restaurante, no es exclusivo de los que asistan a la fiesta.

Sin embargo, no nos dejaron usarlo y se comportaron de manera grosera y altiva.

Ahora, ¿cómo explicarle a un niño de menos de cuatro años que está llorando porque no puede ir a jugar? Es algo que no logro hacer todavía.

McDonald’s debe cuidar que sus empleados no solo conozcan el reglamento, sino que tengan calidez humana, ya que se debe a los niños que la mayoría de gente adulta visita sus locales.

Además, ¡qué raro! Solo en ese local nos ha sucedido el problema y en todos los demás siempre se ha cumplido el motivo y el propósito de los play, que es que los niños jueguen y sean felices como la sonrisa de Ronald McDonald.