Clienta de Compumóvil sufre calvario para que le den computadora nueva, luego de que la que adquirió salió defectuosa

Por Rosa Leitón Molina.

Imagen con propósitos ilustrativos.

Compré una computadora Toshiba Satellite A665-s5181 en Compumóvil el 3 de junio del 2011, por el precio de $1.250.

Desde la semana que la compré, empezó a fallar.  La computadora informaba de un problema con el sistema de enfriamiento (los ventiladores), que hacía que se apagara el equipo.

Llamé a las oficinas y les comenté el problema y me dijeron que la llevara.

La llevé el 17 de junio (dos semanas después) debido a que no tenía tiempo la semana anterior.

Les pedí que me dieran otra computadora y manifestaron que ya había pasado la semana, aunque yo hubiera llamado la primera semana reportando el problema.

Tuve que dejarla en revisión y esperar a que me cambiaran el ventilador.

Luego, el 21 de junio me dijeron que no tenía “nada” y que se hizo solo una limpieza y cambio de grasa, lo cual me pareció raro, ya que una computadora de dos semanas de estrenada no puede estar sucia o con la grasa seca.

Posteriormente, la computadora fue dando pequeños problemas, los cuales ignoré por no esperar dos días para que me la revisaran y quién sabe cuántos más para su reparación.

A principios de este año, los problemas fueron aumentando, así que la llevé el 2 de enero para revisión.

La computadora presentaba lentitud extrema, se pegaba con programas tan simples como un explorador de Internet, se recalentaba, se perdían íconos en la barra de inicio y demás.

El 6 de febrero llamé y me dijeron que hay que mandar a traer un disco duro y que durarían una semana o dos trayéndolo, lo cual me hizo dudar de que el disco duro fuera el problema, ya que este no procesa información para aplicaciones.

Le externé mi duda a la muchacha, debido a que la razón más lógica debe ser el procesador. Me dijo que el técnico no estaba y que llamara luego.

Mi padre les dijo que los va a demandar, ya que llevan más de una semana sin saber nada del disco duro, me otorgaron un disco duro usado por mientras.

Me llamaron el jueves 23 de febrero y me hicieron saber que ya llegó el nuevo disco duro.

Recogí la computadora y me topé con la sorpresa de que el teclado no sirve.

Me siento engañada, aparte de que el técnico es la persona más arrogante que he conocido.

Esta computadora es la única que poseo y la ocupo para realizar mis trabajos de la universidad, ya que con ella diseño hago trabajos en 3D y, por esta razón, no puedo usar cualquier computadora.

La Defensoría del Consumidor me dijo el 27 de febrero que hiciera una carta al gerente y dueño de la empresa pidiendo una computadora nueva y, en caso de negativa (lo que creo que va a pasar), indicarles que se iniciará un proceso legal.

Me preocupa mucho el tiempo que esto lleve.