Consumidor critica servicios de Cinemark, incluido su sistema de compra de tiquetes por Internet

Por Andrés Jiménez Monge.

Imagen con fines ilustrativos.

Si hay algo que he aprendido en la vida es que si el cliente se queja y es por algo pequeño o justificado, se le debe de dar toda la razón, el error siempre será de la gerencia.

Si hubo un error de usuario, el yerro es del sistema que se lo hizo complicado a este.

Ya a mí me cuesta ir a Cinemark, pues las salas son incómodas y los proyectores parecen de la época de Chaplin, siempre se ve todo poco nítido.

Uno pensaría que si tienen deficiencias tecnológicas, las compensarían con excelente atención al cliente. ¡Pues no!

El domingo 19 de febrero me metí al sistema en línea con el fin de comprar las entradas.

En este sistema uno nunca se topa la opción de cambiar la fecha de las entradas, por lo menos no de forma obvia, lo que quiere decir que la fecha que le pone el sistema es del día que entra. En mi caso, la fecha debió ser domingo 19.

Al llegar al cine, me dijeron que mis entradas eran para el miércoles y que tenía que pagar extra porque el miércoles era 2 x 1 y ese día era domingo.

Le comenté al encargado que me atendió que yo no debía de pagar por un error del sistema y que si me cobraban me iba a quejar.

Ningún usuario debería pagar por un error del establecimiento, un sistema poco amigable también es un error del negocio.

El encargado decidió cobrarme. Esto me da el motivo final para no poner un pie de nuevo en Cinemark.

Se ganaron ¢1000 y perdieron un cliente.