El indubio pro asegurado: un derecho del asegurado

Por Manuel Vargas.

Foto: Dave Di Biase. Imagen con fines ilustrativos.

Con la entrada en vigencia de la Ley Reguladora del Mercado de Seguros (ley 8653) y la Ley Reguladora del Contrato de Seguros (8956), quedan garantizados los derechos del asegurado.

Ambas legislaciones establecen estos derechos considerando al asegurado como la parte más débil de la relación, con lo que intrínsecamente se agrega una  figura similar al indubio pro operario de la legislación laboral e indubio pro reo de la legislación penal, la que podemos establecer como el indubio pro asegurado.

En resumen, estos son algunos de los derechos del asegurado consagrados por la nueva legislación:

· La oferta de seguros debe hacerse con observación de la promoción de la competencia y defensa efectiva del consumidor.

· Se garantiza el derecho a la protección de sus intereses económicos, así como el derecho a un trato equitativo.

· Se garantiza el derecho del asegurado para la libertad de elección entre las aseguradoras, intermediarios de seguros y servicios auxiliares.

· Se garantiza el derecho a recibir información adecuada y veraz, antes de cualquier contratación, aun en los casos en que el seguro sea suscrito por un tomador en forma colectiva.

· Derecho de respuesta en un plazo máximo de treinta días naturales.

· En caso de duda, siempre deberá resolverse a favor del consumidor. Este principio debe observarse tanto en sede administrativa, como arbitral y judicial.

· Cualquier asegurado tiene derecho a obtener la información completa, técnica y veraz.

· El asegurado tiene derecho a la protección de sus derechos subjetivos e intereses legítimos.

· Los incumplimientos, errores y omisiones del tomador, aseguradora o intermediarios no son oponibles a la persona asegurada de buena fe.

· Recibir en idioma español, en un plazo de 10 días, el contrato de su póliza.

Actualmente, muchos de los seguros suscritos están directamente relacionados con las disposiciones de protección establecidas en las políticas y disposiciones de crédito de las entidades financieras, como seguros colectivos de vida que se suscriben para proteger los saldos de operaciones, tarjetas y otros, seguros de incendio para proteger las propiedades en garantía, automóviles, equipo y otros.

No obstante lo anterior y en apego de los derechos del asegurado, esto no implica ni la imposición de un intermediario o aseguradora de parte de la entidad financiera.  Este derecho del asegurado alcanza incluso a los contratos de leasing (arrendamiento).