Clienta del Popular afirma que el banco no quiere enviarle su tarjeta a la sucursal que le queda más cerca

Por Paola Sing Vargas.

Imagen ilustrativa

Hace unas semanas me percaté de que mi tarjeta de crédito del Banco Popular se vence el 1 de febrero.

Recuerdo que cuando me la dieron vivía en Rohrmoser y ahí la fui a retirar.

Pensando en que ya no vivo en esa zona, fui a solicitar que la tarjeta nueva por favor me la traigan a una sucursal más cerca de donde vivo y trabajo ahora.

Fue una pérdida de tiempo haber ido. Primero, el “sistema” dice que la tarjeta será enviada a la sucursal de Hatillo, a la cual no he ido, ni sé dónde queda, ni pienso ir.

En segundo lugar, dijeron que falta mucho tiempo para que se venza (dos semanas), entonces no se puede hacer nada aún.

En tercer lugar, indicaron que si quiero que me la manden a Desamparados, tengo que ir a esa sucursal, para que la puedan llevar ahí, si es que logran que no la manden a Hatillo.

Si el sistema es computarizado y en red en todas las sucursales del país, ¿por qué tengo que ir a solicitarla donde la quiero retirar? ¿Por qué tengo que esperarme a que esté ya casi vencida o del todo vencida para que me hagan el trámite? ¡Qué patético este banco!

Otro cuento: En las sucursales de los pueblos como el mío, Desamparados (por cierto el cantón más grande y de los más habitados de San José), hay dos cajas: una para los adultos mayores y otra para las demás personas.

Obviamente, dos cajas son muy pocas para la cantidad enorme de gente que vive en esta comunidad.

Lo curioso es que cuando no pago la tarjeta a tiempo, su “sistema” -que no es capaz de enviar mi tarjeta a Desamparados- sí es capaz de decirle al de cobros que me llame.

Todos los meses es lo mismo. Yo le digo muy molesta: “Vea muchacho, cada vez que paso a la sucursal que me queda cerca está tan llena, que la fila es de dos horas. No puedo salir de mi trabajo dos horas para perderlas en una fila. ¡Si me manda a un mensajero, mejoran su servicio de cobros en otras cajas, lo que sea que hagan, yo les pagaría a tiempo, si no pago cuando me dé la gana!”.

Yo soy muy responsable con mis pagos, siempre lo he sido, pregunten al BAC. Pero con este servicio tan deficiente, ya no me estreso, ¿qué puedo hacer?

Los ineficientes son ellos.