¿Recibió cobros por mensajes de texto que no autorizó? Lea qué hacer

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A QuienPagaManda.com han llegado varios casos de personas que se quejan de haber recibido mensajes de texto que no han autorizado, por los que luego les cobran montos excesivos.

“El que envía el mensaje debería pagar. Recientemente, me pasó que mi recibo telefónico se elevó.

“Al consultar con el ICE, el motivo eran estos mensajes de texto que estaba recibiendo ofreciendo puntos para juegos en línea. Resulta ser una página de Internet, donde cualquiera ingresa un número de celular y luego empiezan a llegar estos mensajes (¢500 colones cada uno)”, narró una usuaria identificada como Maureen.

Por su parte, Margarita Durán manifestó en el Facebook de este sitio que hay “una gente que se llama Binbit Costa Rica S.A., que se dedica a enviar mensajes de promociones o entretenimiento, aunque ustedes no hayan solicitado el servicio”.

“Los mensajes dicen cosas como: ‘Acabas de recibir nuevos créditos de Entertainment Factory’ y les cobran a los que reciben los mensajes ¢800 por mensaje. Ya le pasó a mi mamá y a otra amiga (y a una amiga de mi amiga y ahí se va extendiendo la lista)”, contó Durán.

QuienPagaManda.com le consultó al Instituto Costarricense de Electricidad (ICE) sobre esta situación.

Danny Salas, director de Desarrollo de Soluciones de la Gerencia de Clientes del ICE., negó que sea posible “afiliar o suscribir un servicio celular con solo ingresar el número de teléfono en estas páginas”.

“Es importante aclarar que ningún proveedor de contenido envía mensajes de invitación a los clientes debido a que no está permitido.  La recomendación a los clientes es que, al visitar páginas en Internet, se percaten de todas las condiciones para ingresar e interactuar en cada sitio. El ICE monitorea estas actividades para garantizar que los lineamientos establecidos en esta materia se estén cumpliendo”, añadió Salas.

¿Qué hacer?

Entre tanto, Carolina Mora, vocera de la Superintendencia de Telecomunicaciones (Sutel), informó que en el 2011 recibieron 31 quejas sobre comunicaciones no solicitadas, incluidos los mensajes de texto.

Mora subrayó que el artículo 44 de la Ley General de Telecomunicaciones prohíbe tales envíos, a menos que el usuario los autorice. Incluso, cuando los haya autorizado, luego puede ordenar la suspensión de estos y la empresa debe respetar esa decisión.

“Conocí bien el caso de Binbit. La empresa alega que ellos dan una fórmula y que la gente tuvo que haber dado su autorización para que se procedieran a hacer las descargas de contenido. En dos de los casos que ellos verificaron delante mío, sí se dio la autorización de la persona para recibir mensajes.

“Fueron casos donde el usuario ingresó a una página web, no terminó de leer ni de revisar todo el proceso y, al final, le dio “yes, yes”, “ok, ok”, o lo que fuera y ahí descargó el contenido autorizando este tipo de mensajes”, manifestó Mora.

Mora explicó que para detener los cobros, el usuario tiene que enviar una nota al operador (por ejemplo, al ICE) donde le solicite que cesen esos mensajes “donde diga que no los autorizó o no recuerda haberlos autorizado”.

“En ese sentido, lo más conveniente es comunicarse con la empresa que genera los mensajes para constatar si se afilió en un momento dado, sin darse cuenta”.

La vocera alegó que si se logra demostrar que la persona no se afilió, esta puede exigir que le reintegren el dinero.

Si en diez días, el operador no responde, el usuario puede acudir a la Sutel, como segunda instancia, aconsejó.

Consultada sobre cuántos casos tienen registrados donde se le haya devuelto el dinero al usuario, Mora indicó que “todavía no tenemos la información completa. Sin embargo, se está trabajando para hacer una compensación general a todos los usuarios afectados”.

¿Qué dice la Ley General de Telecomunicaciones?

Artículo 44.- Comunicaciones no solicitadas

“Se prohíbe la utilización de sistemas de llamada automática por voz, fax, correo electrónico o cualquier otro dispositivo con fines de venta directa, salvo la de los abonados que hayan dado su consentimiento previamente.

“No obstante, cuando una persona, física o jurídica, obtenga con el consentimiento de sus clientes la dirección de correo electrónico, en el contexto de la venta de un producto o servicio, esa misma persona podrá utilizar esta información para la venta directa de sus productos o servicios con características similares. El suministro de información a los clientes deberá ofrecerse con absoluta claridad y sencillez. En cualquier momento, el cliente podrá pedirle al remitente que suspenda los envíos de información y no podrá cobrársele ningún cargo por ejercer ese derecho.

“Se prohíbe, en cualquier caso, la práctica de enviar mensajes electrónicos con fines de venta directa en los que se disimule o se oculte la identidad del remitente, o que no contengan una dirección válida a la que el destinatario pueda enviar una petición de que se ponga fin a tales comunicaciones”.