Estudiante de UNA reclama cobro de anualidad en tarjeta del Banco Nacional

Por Mauricio Gutiérrez

Desde el año pasado, en la Universidad Nacional (UNA), nos abrieron a todos los estudiantes una tarjeta en el Banco Nacional (BN) con la finalidad de depositar becas (a quienes las necesitan) y facilitar algunos trámites monetarios como administrativos en la Universidad.

Por lo anterior, queda bastante claro que no somos los estudiantes quienes pedimos la tarjeta, sino que es una iniciativa de la institución y, por supuesto, suena bastante bien, pensando en el futuro como profesionales, que eventualmente necesitamos una cuenta para que nos depositen el salario.

Cuando fui a hacer el papeleo para abrir la tarjeta en las instalaciones de la universidad, pregunté sobre los beneficios y fueron bastante claros en decir que iba a ser una tarjeta sin cobro de anualidad y, además, que es internacional, lo cual sirve para hacer compras por Internet, entre otras cosas.

Suena muy conveniente lo de la anualidad, ya que al tratarse de cuentas para estudiantes nos exoneran de ese pago a cambio de hacer uso de la tarjeta durante un largo tiempo (mientras terminamos la carrera y en el futuro).

Grande fue mi sorpresa cuando por casualidad revisé mi estado de cuenta y vi un movimiento de ¢3.945 que decía: cobro de anualidad.

¿Cómo es esto posible? Primero, a mí me dijeron que no me iban a cobrar anualidad. Segundo, el cobro de casi ¢4.000 me parece excesivo.
Tercero, no es mi caso, gracias a Dios, pero sé de compañeros que disponen de ¢1.000 en la tarjeta y con eso se la “juegan”.

No me puedo imaginar el caso de alguien que alquile en Heredia y sea de escasos recursos y viva lejos, que cuente con ¢5.000 en su cuenta para la semana y de pronto se dé cuenta que no tiene dinero porque le acaban de cobrar la anualidad y lo dejaron prácticamente sin nada.

Pienso que es sumamente irresponsable por parte de ambas organizaciones (UNA y BN) permitir que sucedan cosas como estas.
Si bien es cierto que se hacen esfuerzos por ayudar a la población estudiantil, también debe procurarse su bienestar y una situación como esta no es nada alentadora para ningún estudiante, que por lo general estamos cortos de dinero.
Si fuera el caso de que yo abro una cuenta por mi propia iniciativa, yo tengo que ser consciente de los cobros que se deben realizar anualmente y vivir con ello, pero no en este caso.

Decidí sacar todo mi dinero de la tarjeta y no pienso volver a usarla.