Taco Bell reacciona mejor que McDonald’s ante clausura de local

Un nuevo restaurante de comidas rápidas fue clausurado por el Ministerio de Salud y esta vez el que incumplió los requisitos básicos fue Taco Bell (en Sabanilla), pues estaba operando pese a que no tenía permiso de funcionamiento vigente.

En sus declaraciones, los representantes de la cadena fueron al grano y abiertamente reconocieron que el permiso de funcionamiento “no había sido renovado en el plazo establecido”, según dijeron a La Nación.

Tal y como lo hicieron representantes de McDonald’s unos días antes tras el cierre de dos restaurantes, los señores de Taco Bell también dijeron que respaldan los esfuerzos de las autoridades, que su personal está entrenado, etc., pero, al final de cuentas, admitieron su error sin rodeos y eso es significativo.

Cuando a un negocio le encuentran una falla y sale con excusas, o intenta restarle importancia a la falta, o se concentra solo en lo positivo –actuando como si nada negativo estuviera pasando–, lo único que hace es parecer poco serio y poco comprometido con las normas de salud.

Todo lo contrario ocurre cuando se admite el error y entonces sí, se puede pasar a otros temas más agradables para todas las partes.