Así es como se trata a quienes bloquean sitios públicos

Dos noticias me llamaron la atención ayer y ambas se relacionaron con arrestos por bloquear lugares públicos como forma de protesta.

Una ocurrió en Washington DC, en donde el nuevo alcalde municipal y varios miembros del concejo municipal fueron arrestados mientras bloqueaban la entrada a un edificio del Senado, como medida de protesta por decisiones presupuestarias tomadas recientemente por los congresistas.

La otra ocurrió en Francia, en donde dos mujeres con el rosto cubierto con un velo (algo desde ayer prohibido en Francia) fueron arrestadas (junto con otros), no por usar el velo sino por protagonizar una protesta no autorizada en la entrada a la iglesia de Notre Dame.

Leer ambas noticias me causó gran satisfacción por un elemento común: La ley y el orden público se respetan trátese de quien se trate. Punto.

Puede sonar extraño, pero viniendo de un país como Costa Rica en donde cualquiera puede bloquear cualquier lugar por cuanto tiempo quiera -porque a la policía y a los políticos les tiembla todo al punto de no actuar para hacer respetar el orden público- estos arrestos resultan un excelente ejemplo de convivencia civilizada.

No se trata de no protestar o de no expresar una posición sobre presupuesto, velos o cualquier otra causa. Ambas cosas se pueden hacer ampliamente en Estados Unidos y Francia, incluso quizá más que en Costa Rica, pero de forma civilizada.

Ojalá en Costa Rica algún día (muy pronto) se llegue a eso; de lo contrario resulta muy triste y vergonzoso pensar que las únicas estrategias efectivas de negociación y resolución de conflictos de la sociedad tica se limitan a unas cuantas escenas revoltosas en las calles.