Negocios siguen negándose a acatar reglas sobre pago con tarjeta

Una de las quejas más insistentes entre los consumidores en los últimos meses es cómo, pese a que existe una prohibición clara y expresa de alterar precios y descuentos cuando se paga con tarjeta, numerosos negocios tranquilamente continúan negándose a acatarla.

El caso de Gabriel Gómez es una de muchas muestras:

“Hice una compra en Repuestos Gigante Zapote y me aplicaron un descuento en la compra de repuestos de una scooter. A la hora cancelar me dijeron que solo si pagaba de contado me aplicaban el descuento, a pesar de las indicaciones que han salido en noticias y la Comisión del Consumidor. No hubo forma de poder pagar con la tarjeta de débito, me hicieron ir al cajero”.

Efectivamente, esa es una práctica P-R-O-H-I-B-I-D-A. El Artículo 26 del Reglamento de Tarjetas de Débito y Crédito establece que el negocio:

-“No podrá establecer recargos por el uso de las tarjetas de crédito o débito, en perjuicio del consumidor”.

-“No podrá establecer mínimos de compra ni eliminar descuentos por el uso de la tarjeta de débito y crédito”.

Los consumidores tienen dos opciones en su poder: NO comprar en negocios que alteran precios, y denunciarlos formalmente ante la Comisión del Consumidor. La pérdida de clientes y la imposición de multas pueden ser “argumentos” bastante persuasivos, pero para eso los consumidores tienen que actuar y usar esos “argumentos”.

De lo contrario,  la prohibición se va a quedar de adorno en el papel.