Reventados, pero del colerón

Por Gabriel Céspedes,

Llegué a la celebración de salida de clases de unos amigos a Reventados, en la calle de la Amargura. Era bastante temprano, como la 1:00 p.m. cuando comenzamos a consumir en el susodicho bar. Dada la hora, encontramos un campo muy bonito y cómodo (llenábamos los cuatro sillones, porque éramos bastantes), con silloncito y una mesita bastante buena.

A eso de las 5:30 p.m. se acercó una camarera del lugar y nos dice que tenemos que desalojar la mesa porque ya están reservadas para después de las 6:00 p.m. A la gente de nuestra mesa nos pareció frustrante, y como no era solo a nosotros, las caras de aguevazón se veían por todas las mesas buenas que eran las que reservaban para después de las 6:00 p.m., y de las cuales estaban echando a la gente. Nuestra mesa llevaba consumiendo desde la 1:00 pm, haciendo ya una cuenta bastante grande, y eso no les bastó, igual nos movieron como si nada, ya que al parecer la gente que generalmente se sienta en esa mesa es de la clase Burger King, como dirían por ahí…

Pero bueno, al César lo que es del César; aunque eso que hicieron se ve mal desde cualquier punto de vista, el servicio fue bueno. Ojalá esto lo lean los administradores de ese bar para que se den cuenta de que si la gente está consumiendo tranquila, deberían de tratarlos como reyes y no como perros!