Gran concierto, con detalles pendientes para el próximo

El concierto de Metallica fue increíble y quizá el mejor que recuerdo en el país. Aparte de la calidad del grupo, la organización en general me pareció buena aunque sin duda le quedan algunos detalles pendientes para el próximo.

Para quienes entramos poco antes de las cinco de la tarde, el ingreso fue muy ordenado y adentro del estadio había seguridad por todos lados (varias veces durante el concierto los vi sacando arrastrados del centro de la gramilla a muchachos descompuestos).

Sin embargo, sé que ese no fue el caso para quienes estaban ahí cuando se abrieron las puertas o para quienes se vieron atrapados en el zafarrancho de las 8:00 p.m., a quienes no se les permitió entrar a tiempo y por poco se quedan con tiquete en mano y las ganas de entrar. Una falta de seriedad…

Luis Emilio Solís fue uno de ellos. Intentó entrar a las 8:00 p.m. con su tiquete y las puertas estaban cerradas.  Según dice, “lo curioso es que sí había gente que entraba porque eran amigos o familiares de la organizadora, lo cual causó molestia en las afueras”. Cuando el manager de Metallica salió a organizar el caos, Luis Emilio terminó teniendo que pasar por debajo de un caballo de la policía para poder entrar a la gramilla, en lugar de al palco numerado por el que había pagado y al que esperaba ir a sentarse cómodamente.

Si a quienes no tenían entrada no se les hubiera permitido estar en los alrededores del estadio, como se había anunciado, el zafarrancho posiblemente no se da o al menos no hubiera impedido que quienes sí tenían entrada casi se quedaran afuera. Lección para la próxima vez.

Otros detalles:

-La prohibición de entrar con monedas, para encontrarse adentro que los vendedores daban vuelto con monedas a diestra y siniestra. Con toda razón, Johnny Castro, otro asistente al concierto, pregunta: “¿Entonces? ¿Esas no se podían tirar al igual que las que traía conmigo?”

-Falta de claridad sobre qué se consideraba cámara de alta resolución, para que la gente pudiera ir tranquila sabiendo si su cámara podía pasar o no.

-¿Y los basureros? ¿Adentro del estadio? ¿Afuera?

Un detalle que no depende solo de la organización es la gente. Lamentablemente nunca faltan los maleducados e inadaptados que llegan a colarse y a tratar de pasarle por encima a otros en lo que puedan, pero creo que el tema ahí es menos el concierto y más la ignorancia que –en mi opinión- crece y crece en el país.