Credomatic no nos deja en paz

Este es uno de los peores abusos y actos de acoso que comete Credomatic.

Tuve exactamente la misma situación hace algún tiempo y, al igual que en este caso del Sr. César González, solo logré que se terminaran las llamadas equivocadas cuando llamé al gerente y me identifiqué como periodista. Lamentablemente, da mucho qué pensar cuando una empresa aplica unos estándares frente a la prensa y otros frente al ciudadano, sistemáticamente.

Este es el caso de César González:

“Credomatic no nos deja en paz, a pesar de que no somos clientes de ellos. No solamente nos acosan llamándonos al celular con sus ofertas de tarjetas, sino que ahora llaman insistentemente a la casa para ‘tratar de localizar’ a un cuñado que casi nunca vemos.

Él no vive cerca de nosotros. Yo no uso Credomatic, mi esposa tampoco; de hecho, no utilizamos ninguna tarjeta de crédito. Pues resulta que mediante alguna base de datos (imagino que Datum) Credomatic dio con nuestro número de residencia y han llamado insistentemente.

Hay días en que llaman hasta dos veces al día. Hemos hablado con todas las personas que nos han llamado y les hemos repetido la misma historia: este no es el número que buscan, él no vive aquí, nosotros no lo vemos casi nunca, no podemos localizarlo, nosotros no somos clientes de Credomatic, no tienen por qué llamarnos…. Les hemos solicitado a todas las personas que llaman que no lo hagan más.

Les hemos explicado que la nueva ley de telecomunicaciones prohíbe este tipo de acoso sin autorización del dueño de la línea, pero les valió un cuerno, y hasta nos han tratado con rudeza cuando reclamamos. Les pedimos que nos comunicaran con la persona encargada de estas gestiones y nos remitieron a servicio al cliente. Llamamos a servicio al cliente y nos dijeron que no se podía hacer nada para evitar la situación ‘porque ese es el número que había’ en la base de datos.

Pero, cuando muy molestos mencionamos que ambos (mi esposa y yo) somos periodistas, el asunto cambió, y en dos minutos nos ‘arreglaron’ el problema. Supuestamente, nos sacaron de la base de datos del cliente. A las 8 de la noche del miércoles 25 de noviembre volvieron a llamar por la misma situación y después se disculparon porque ‘se habían equivocado…’

Me pregunto cuánta gente que no puede decir que es periodista o abogado o cualquier profesión ‘amenazante’ para la imagen de Credomatic está soportando este infierno sin ser responsable de la cuenta endeudada y sin ser cliente de la empresa. Me pregunto cuántas denuncias tiene Credomatic por esta práctica. Si ni mi esposa ni yo usamos tarjeta de crédito, es para ahorrarnos molestias como esta, pero tal parece que ni así somos libres de esta tortura.

Estoy esperando que llamen para grabar la llamada y poner una denuncia ante la Sutel, un recurso de amparo contra la empresa o lo que sea necesario para recuperar la paz que ellos con su acoso nos han robado de nuestro hogar a nosotros que, repito, ni siquiera somos clientes ni de Credomatic.

Quisiera compartir esta historia porque imagino que somos muchos los que, sin tener un motivo para que perturben nuestra paz, somos víctimas de las bases de datos y de las majaderías de compañías como Credomatic”.