Lo hicieron echado del AM PM por “sospechoso”

Varios lectores de QuienPagaManda.com, a quienes les han hurtado sus pertenencias y hasta los han asaltado dentro de locales comerciales, se han quejado de que la reacción de los gerentes ha sido lavarse las manos y actuar con total indiferencia.

Por ejemplo, a una lectora le arrebataron el bolso estando dentro de un Más x Menos y el encargado de seguridad la mandó a hablar con servicio al cliente. A otra persona se le desapareció la billetera en el restaurante Il Pomodoro y cuando llamó para solicitar acceso a los videos del local una representante le dijo que estaban muy ocupados.

Sin embargo, este es el caso opuesto. A Jorge Torres, quien trabaja como productor en la agencia Jotabequ, lo hicieron echado del AM PM ubicado frente a la Asamblea Legislativa el jueves pasado porque el local “es víctima de robos” y, al parecer, un empleado le vio cara de potencial asaltante.

“Trabajo en Jotabequ y toda la gente de la agencia procede a abastecerse al AM PM contiguo a la Asamblea Legislativa. Tengo alrededor de dos años di ir diariamente, al igual que muchos de mis compañeros, pero hoy (jueves 29 de octubre) resultó que un tal Reiner, dícese administrador del local, me echó cual perro callejero del local.

Dijo que no era bienvenido en ese local, que saliera ¡ya! y me impidió comprar el refresco que hace dos años compro en ese local. Me dijo que ellos se reservan el derecho de admisión y, cuando le pregunté a razón de qué me pedía salir, respondió nuevamente que se reservan el derecho de admisión.

Acto seguido le solicité su nombre y procedí de inmediato a llamar a oficinas centrales. Un gerente o encargado, llamado don Gastón, llegó 25 minutos después, ingresó al local y a los cinco minutos salió a explicarme que ese local ha tenido muchos problemas, que es víctima de robos en horas de la noche y me ofreció una disculpa en frente de varios de mis compañeros. También dijo que el empleado sería amonestado. Lo que él no sabía es que yo trabajé en un AM PM hace ocho o nueve años y que se supone que el servicio al cliente debe ser lo primero.

Además, el local no tiene ningún rótulo que contemple que se reserva el derecho de admisión y no estábamos en horas en las que se tan peligroso o amerite el sacar a una persona por sospecha, máxime si se trata de una persona como yo, a quien TODOS los cajeros conocen porque soy (hasta el día de hoy) cliente frecuente de dicha cadena y realmente me parece una falta de respeto total y una ofensa a mi inteligencia que me externe simplemente una disculpa.

Es inaudito y no puede ser que personas que no hacemos más que trabajar y acudir a abastecernos a esos locales seamos víctimas de tales atropellos”.

En vista de la creciente inseguridad que se vive en el país, es obvio que los negocios necesitan empezar  -y rápido- a definir políticas para proteger a sus clientes y a sí mismos, pero ¿será mucho pedir que la emprendan contra los ladrones y no contra los clientes?