COSTA RICA VS EUROPA EN SERVICIO AL CLIENTE

Bruselas. Desde hace tiempo tengo la idea de que en servicio al cliente, algunos países europeos están igual o peor que Costa Rica y, aprovechando que estoy de viaje, quiero ver si es cierto.

Desde que llegué, el lunes, mi amiga Anna Lee me dijo que aquí voy a encontrar mucho material para mi blog.

De primera entrada me contó que si una tienda o restaurante cierra a las 7:00 p.m., faltando 20 minutos los empleados no permiten que entre nadie porque a las 7:00 p.m. en punto quieren estar en camino a sus casas y no hay excepción que valga.

O sea, algunos funcionarios públicos en Costa Rica son cualquier cosa en comparación.

Sin embargo, hasta ahora no he tenido experiencias en extremo malas, más allá de que los empleados belgas me han parecido un poco lunáticos.

Por poner un ejemplo, hoy, después de una visita al Museo de Chocolate, pasé a comer a un tal King of Kebabs.

Limpio, ordenado y un empleado amable, al menos hasta que le pregunté si tenía mostaza.

Me señaló dos sobres que había en la bandeja, pero eran de mayonesa y salsa de tomate, por lo que le dije lo obvio. Que no eran mostaza.

Entonces los agarró rapidísimo -como tratando de agarrarlos antes de que yo me los robara-, se me quedó viendo serio y finalmente me dijo que escogiera: Eso o la mostaza.

 “Tranquilícese, todo va a salir bien”, debí decirle, si se me hubiera ocurrido cómo decirlo en francés en el momento.  Creo que ni en el Mercado Central se ponen en esas con las salsas.

Realmente solo quería mostaza, pero me pareció demasiado agarrado así que le dije: “Quiero todo”, con la misma seriedad de él, aunque por dentro me estaba muriendo de risa.

Después pasó por mi mesa como el más caballeroso a desearme provecho…

Pero, en términos generales, he notado que Costa Rica está adelante en cuanto a conexiones de Internet inalámbricas en cafés y otros sitios públicos.

Además, pagar con tarjeta puede ser un dolor de cabeza, porque algunos lugares no aceptan o solo aceptan una que -por seguridad- requiere un PIN especial y muchos turistas no europeos no tenemos.

Una cosa que sí me ha parecido bien desde el punto de vista de la contaminación es que antes de darle una bolsa -en una tienda, el supermercado, etc.- le preguntan si uno la quiere, o se la dan solo si uno la pide, y mucha gente va con sus propias bolsas. 

Veremos cómo termina esta semana y qué pasa en París.