PEAJE: TAXISTASNEGOCIANSOLO CUANDO LES CONVIENE

Los taxistas deben respetar los modelos tarifarios asignados a sus concesionesCuando los precios de los combustibles empezaron a bajar durante varios meses, los usuarios de taxi debieron seguir pagando tarifas que reflejaban alzas antiguas en los combustibles.

Durante ese período, los usuarios no se subían al taxi y le decían al taxista: “Ya los precios bajaron, así que hoy decidí que le voy a pagar ¢500 menos”.

Y los taxistas felizmente seguían cobrando igual. No decían: “Negociemos. Deme ¢500 menos, por la baja en los combustibles”.

Fue hasta en marzo de este año que la Autoridad Reguladora de los Servicios Públicos intervino y ordenó una rebaja en las tarifas (¢45 menos por cada kilómetro de viaje y ¢40 en el costo del primer kilómetro).

Los usuarios tampoco le dicen al taxista: “Mire, este carro se ve realmente viejo. Negociemos la tarifa”, y así por el estilo con mumerosos aspectos del servicio.

Pero ahora, con el aumento del peaje en la Próspero Fernández, resulta que algunos taxistas sí dicen negociemos… Negociemos en el sentido de que ellos por su propia cuenta decidieron trasladar todo el costo del peaje al usuario.

Se les “olvida” una cosa. Eso es prohibido. Punto. La ley no está ahí para que cada quien la negocie a su gusto, la interprete de la forma que le resulte más conveniente o elija desconocerla.

Las concesiones de taxi tienen muchos beneficios -como protegerlos de la competencia de otros transportistas-, pero también tienen sus reglas. Si les parece tan mal negocio, nadie les impide dedicarse a otro.

Es obvio que las autoridades incluirán el aumento del peaje en las tarifas, si y solamente si se determina que realmente procede hacerlo.

Para eso hay procedimientos técnicos y legales establecidos, pues también podría ser que en este momento el aumento en el peaje se compense de alguna otra forma en el modelo tarifario. No sabemos y, personalmente, prefiero escuchar un criterio técnico antes de creerles a los taxistas.

Ellos dicen que sus precios están desactualizados pero, en todo caso, ¿alguien ha escuchado al gremio alguna vez decir que está satisfecho con las tarifas?

Por ahora, hay que rechazar esos cobros prohibidos o -si en el momento no queda de otra- se pagan pero hay que denunciarlos ante el Consejo de Transporte Público, que ya está investigando al menos dos denuncias -según publicó La Nación el lunes- y podría dictar hasta el retiro de la concesión de la placa de taxi.

Los taxistas no negocian cuando no les conviene. ¿Y los usuarios? Pues tampoco. Si los taxistas quieren negociar, que negocien con las autoridades.