UN RESTAURANTE Y DOS MUJERES (DE LA MANO)

Un restaurante y dos mujeres (de la mano)Nunca me había detenido a pensar que la calidad del servicio al cliente puede ser peor para quienes son homosexuales, pero al parecer a veces la orientación sexual define el nivel del servicio.

Este es el caso de la lectora Laura Rojas, quien fue hace unos días a Pizza Hut (Plaza Decosure) con su pareja, otra mujer.

“Nos trataron bien hasta que la señora nos sirvió los refrescos y vio que estábamos de la mano. Desde ese momento, la atención cambió. La mesera seguramente dijo algo y los meseros y la supervisora estaban riéndose mientras nos veían comer.

Después de que nos llevaron la pizza, no nos volvieron a atender. Tuve que levantarme para pedir más refrescos porque no venían a nuestra mesa. Tres personas me vieron levantando la mano y me ignoraron.

De mal humor, me levanté y fui a la caja… Le dije a la supervisora que me molestaba que no nos atendieran y lo que dijo fue: ‘¿Y qué es lo quiere?’ Le dije: ‘Pagar, o es que la plata gay en este restaurante no sirve?’

Me dijo: ‘Sí, ya le voy a cobrar para que se vaya’. Le pagué y ni gracias le dije. Salimos, yo de la mano de mi pareja y abrazando a mi hijo. No fue un trato justo”, segun escribió Rojas en un comentario para este blog.

Desde la perspectiva del consumidor, este caso remiite a una noción realmente ridícula: Que los empleados de los negocios deben aprobar el estilo de vida de los clientes antes de darles buen servicio…como si a los clientes les importara lo que piensan de la vida los empleados de cualquier negocio.

Desde la perspectiva humana, el caso simplemente muestra una enorme pobreza intelectual y espiritual, caldo de cultivo para la intolerancia y el irrespeto a la libertad individual de los demás.

La respuesta de Leslie Recio, gerente de operaciones de Pizza Hut:

“¿Qué les puedo decir? Podría ser que un hecho poco común le causara extrañeza a algún asociado. Ahora bien, eso está lejos de ser la posición de la empresa y la marca. Dudo que una marca sufra de homofobia o entrene a sus empleados para desatender a las personas dependiendo de su preferencía sexual. Si alguno de nuestros empleados hizo sentir mal o no brindó el servicio adecuado a estos clientes, pedimos disculpas por ello. Ahora bien, el hecho no tiene nada que ver con una posición de la empresa como tal.  Saludos”.