¿VESTIRSE DE ETIQUETA PARA QUE LO ATIENDAN BIEN?

La vestimenta hace la diferencia para muchas cosas y recibir buen trato en un comercio a menudo es una de ellas.

Ariana Rojas contó que su esposo debía cancelar 1,54 colones en una tarjeta de crédito de CITI. Puesto que no hay monedas para pagar ese monto, hizo varias llamadas para que se anulara el cargo. La respuesta fue que debía pagar con cinco colones y el banco se dejaba la diferencia.

Tras varias llamadas el problema no se resolvía y cuando se enojaba le colgaban el teléfono. Finalmente, un día fue al banco.

“Mi esposo llegó muy bien vestido y apenas empezó a armar un escándalo, el mismo gerente lo atendió como un rey. Hasta se disculparon por el ridículo cargo y el mismo gerente llamo a mi esposo cuando la tarjeta estaba de nuevo activada. ¡Es increíble! ¿Es que ahora para recibir un buen servicio tengo que ir al banco vestida de etiqueta?

A Manuel Feas le ocurrió algo similar. “Vayan a ver cómo los atienden en TACA si entran mal vestidos y luego vayan a ver cómo los atienden en Toyota. En TACA, te sacan (a mí me pasó, ya que no me gusta andar bien vestido), en Toyota me sentaron y hasta un vaso con agua me dieron por el calor que estaba haciendo”, comentó.

Él entró a ambas empresas para preguntar dónde estaba la Embajada de Japón.  “Yo no he comprado auto pero, si algún día lo hago, tengan por seguro que voy a comprarlo a Toyota. Y, si algún día decido viajar, adivinen cuál aerolínea NO pienso contratar…”, dijo.

Es comprensible que una empresa reaccione según lo que considere un  buen cliente o no, pero ¿es justificable tratar mejor o peor a una persona según si se ve humild o “importante”?