EL SALDO DE SU TARJETA AL ALCANCE DE ¿CUALQUIERA?

 ¿Es posible que la información de su tarjeta de crédito esté más expuesta que la de una tarjeta de regalo Visa de $50?

Depende de si su tarjeta es de Credomatic.

El joven Divian Brenes se dio cuenta la semana pasada de que con solo llamar al 2295-9898 y digitar el número de su tarjeta, el sistema revela información como el saldo pendiente y el disponible para compras.

Las tarjetas de regalo son emitidas sin nombre y cualquiera que las tenga a mano puede comprar con ellas. Aún así, para tener acceso a ese tipo de datos se requiere un número de PIN. Incluso, hay todo un procedimiento a seguir en caso de perder el PIN.

En contraste, las tarjetas de Credomatic se emiten a nombre de personas físicas como usted, que tienen derecho a la privacidad de su información financiera, pero cualquiera puede saber los detalles de la cuenta con solo tener el número de tarjeta y sin necesidad de PIN.

A Divian le alarmó el descubrimiento. “Cualquier persona inescrupulosa que obtenga el número de tarjeta (como lógicamente ocurre SIEMPRE que se hacen compras con el plástico como restaurantes y/o gasolineras) tendrá acceso a la información de índole privada y sumamente valiosa, servida en bandeja de plata… La delincuencia (en casos de secuestros express) puede conocer anticipadamente de cuánto dinero dispone la víctima”, comentó en un comentario en este blog.

Llamó a Credomatic varias veces para quejarse y, tras esperar llamadas que nunca le devolvieron, se le indicó que no puede plantear ese tema como una queja porque ellos lo ven como una “sugerencia”.

“Mi única opción ahora es esperar a que algún día dicha compañía decida asegurarnos a todos que esta peligrosa práctica sea suspendida o mejorada radicalmente (por ejemplo, pensando en adicionarle medidas de seguridad óptimas)”, explicó.

Sí y no. Por un lado, en Costa Rica las regulaciones a las tarjetas de crédito son más tímidas que una cucaracha en un baile de gallinas y los operadores pueden exponer la información de ese modo si lo desean.

Pero, por otro lado, los usuarios también pueden defenderse haciéndole saber su opinión a la empresa -como hizo Divian- y, en última instancia, cambiándose a otra empresa, si realmente les incomoda la situación y sienten que sus inquietudes están siendo ignoradas.

Un experimento interesante sería aprovechar el “webchat” que ofrece el sitio electrónico de Credomatic para expresar el desagrado que provocan este tipo de prácticas y ver si la empresa continúa por esa vía.

Eso sí, si ponen su número de teléfono -como pide el sitio electrónico- están ¡bajo su propio riesgo!

Web-Chat de Credomatic