SE BUSCAN ANÉCDOTAS

Para ponerlo de forma directa voy a decir que este es un blog con “aspiraciones”.

Como cualquier blog, es un espacio para discutir experiencias, noticias y temas de interés de un autor, en este caso de una periodista que además es una consumidora algo inquieta.

Igual que en el blog que lancé en La Nación el año pasado, Derecho al Berreo, aquí trataré denuncias de consumidores e información sobre cómo evitar o manejar esas situaciones molestas y hasta ridículas de la vida cotidiana.

¿Por qué digo con “aspiraciones”? Bueno, porque miles de veces he deseado poder consultar los antecedentes positivos o negativos de un negocio antes de comprar o contratar algo y no he encontrado dónde, así que voy a construir una base de datos para poder hacer justamente eso y estoy buscando anécdotas de todos los que quieran ser parte de este proyecto.

Si la garantía de un almacén de electrodomésticos consiste en tener el televisor dos meses en el taller y al cliente en la casa viendo la pared, yo me quiero dar cuenta antes de comprar y no después.

Si un banco cree que en la era de Internet es aceptable obligar al cliente a llamar tres veces e ir a una sucursal otro tanto para enviarle las claves de acceso en línea, a mí que alguien me diga antes de abrir una cuenta ahí.

Si una cablera –o mejor dicho, su contestadora- tarda 20 minutos en atender una simple llamada y encima pone música insoportable todo el rato, tal vez no siempre sea posible pasarse a la competencia pero cuando menos se puede enviar un claro mensaje contra esa práctica.

Explicaciones a medias sobre el cobro de intereses, restaurantes donde los buenos modales no entran ni por la puerta de la cocina, contratos con trampas escondidas, empresas que pagan telemarketers para bombardear a los consumidores con llamadas tipo spam, ofrecimientos fraudulentos…

Ejemplos sobran, pero dónde informarse no. La idea es que quienes visitan el blog también registren sus buenas y malas experiencias en un directorio, el cual incluye empresas que ofrecen bienes y servicios de carácter indispensable (aparatos electrónicos, servicios bancarios, telecomunicaciones, restaurantes y transporte público).

Para complementar, yo agregaré datos provenientes de fuentes públicas como resoluciones judiciales o administrativas, noticias, anuncios, estudios de organizaciones del consumidor, entrevistas, etc.

Esta información, organizada y enfocada en aspectos de interés del consumidor, es útil para saber qué negociar antes de comprar en un sitio, no caer en manipulaciones de vendedores, identificar novedades en el servicio al cliente, agarrar “volados” de otras personas e, incluso, simplemente hacer evidente el agrado o desagrado que causan esos comportamientos.

Después de todo, al final de cuentas de una u otra forma quien paga manda, pero hay que saber usar el dinero para incentivar o desincentivar ciertas prácticas.

El sitio está en prueba así que bienvenidas las sugerencias y por supuesto los comentarios, anécdotas, denuncias, consultas y artículos…  Ahora sí, ¡a lo que vinimos!